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"Soy todo. Depende el día"

Bienvenidos a la Mente de Lucía I.

Recién estaba pensando en que tengo una frase que constantemente me abunda la cabeza: "No me jodás". Sea cual sea la situación, sea lo que sea lo que me digan, lo que me pidan, lo que me imploren, mi cabeza retumba y se ahoga entre desinteresados "no me jodas, no me jodas, no me jodas". No escucho nada más que eso.


No me jodás. Exacto, no quiero que nadie me joda. Es que sí, pocas cosas me rompen tanto las pelotas como que me jodan, soy una persona infeliz, soy una persona feliz, soy un vegetal, elijo no pensar ¿Por qué me siguen rompiendo las pelotas? Es mi vida. Por ejemplo ¿Qué carajo pasa si quiero andar gritando por la vida que tengo 14 años y me gustan los Backyardigans? ¿Nunca pensaron que el nombre "Backyardigans" es un nombre muy complicado para simples pendejos de 3 años? Que nombre de mierda. 


Siempre llendóme de tema, siempre hablando de cualquier cosa, se me volvío rutina ser irreal, y estar rota a la mitad. Soy como un vidrio duro: me presionás, me presionás, me rompés. Pero no sólo soy parecida al vidrio por su simple y obvia fragílidad inconfundible, si no también por su consecuncia. Soy eso, soy la causa y soy la consecuencia. Soy el por qué del vidrio roto y soy los pequeños pedacitos lastimando su al rededor. Soy la calma y soy la destrucción. Sobre todo, soy la destrucción. Soy destrucción. Soy alguien que se rompió y luego lastimó con lo que le quedó. Estoy rota, no puedo volver para atrás. Rota por dentro, rota por fuera, simplemente rota. Mi mente es la clase de mundo a donde cualquier ser esperanzado y feliz viene a morir: aturdidora, inexplicable, turbia y enredada.


Si no fuese porque soy rubia, sería creíblemente la oveja negra de la familia.




Sí mis amores, Welcome to Lucia's Mind!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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