.

.
.
"Soy todo. Depende el día"

Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andabamos para encontrarnos

Somos la historia de amor más triste y menos concreta de la que alguna vez tuve ganas de escribir, eso se debe a que estamos tan juntos y tan distantes a la vez. Ni siquiera sé si somos realmente una historia de amor, porque para que haya una historia de amor debería haber tanto sufrimiento como decepción, y a pesar de que haya habido un poco de eso, nada se compara con nuestra relación. Nadie puede imaginarse cuanta satisfacción y paz me das, con solo charlar. No necesito tenerte, ni siquiera verte, sólo necesito que me dejes quererte, que me dejes mantener todo lo que siento, intacto. Necesito que me dejes vivir sabiendo que te conocí, que en un punto inaccesibnle de vos, yo era bienvenida.
No, no somos una historia de amor. Somos una historia de cariño mutuo, somos algo que nunca pasó, porque el destino tenía planeado algo mucho mejor para nosotros dos. La vida no quería que terminemos en una historia desgarradora, triste y pasional, nos quería juntos y cerca, para poder aprender el uno del otro y saber, que de esa forma, nunca te voy a perder. A veces te necesito tanto. Pero después entiendo que no sos el consuelo de mi vida, ni el hombre perfecto que siempre esperé, sos eso que nunca pude encontrar, y que nunca va a ser mio.
Con vos aprendí que no tenía que tener esa estúpida idea de poseer a la gente, porque vos nunca me dejaste que te tenga en mi mano, para darte amor de vez en cuando, si no, que estábamos los dos agarrados de las manos. Juntos.
No voy a buscar mas consuelos tontos si pasa algo malo esta vez. Te voy a buscar en la oscuridad, yo no sé si pueda volver a encontrarte, amor


Y te prometo que si hay alguien que en el mundo nunca te va a dejar solo, soy yo. No me lo permitiría nunca. Sos el código que nunca rompo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario