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"Soy todo. Depende el día"

2012

Supongo que hoy se cierra una temporada de mi vida. Era hora.
Creo que cada año de mi vida me trajo una nueva aventura que superar, y este fue un gran año de cambios. Por primera vez en mi vida me sentí grande, sentí hacer cosas un poco más maduras, y otras tantas veces muy inmaduras.
Pero hablando enserio, analizando fríamente todas las cosas que pasé: Creo que toqué los momentos más hermosos de felicidad, sentí una paz indescriptible, lloré, reí, aprendí, cometí muchos errores y los volví a repetir hasta que no pude estar más lastimada, me sentí penosa, a veces lastimosa, e incluso muchas veces tuve ganas de dejar de vivir. Tuve en mis manos la desilusión  no supe comprenderla, no supe asimilar que perdí muchas cosas por la forma de ser que tuve siempre. No lo pude superar fácilmente, me sentí trabadisima por todo. Me alcoholicé de mentiras para poder seguir adelante, y entendí, que la verdad era el único espejo que me podía mostrar todos mis errores. 
Miré para atrás, y extrañé. Y me extrañé a mi misma, a la Lucía que alguna vez fui. Entonces me hundí en culpas que no entendía, que no podían dejarme en paz, que me quemaban y me sucumbían. No podía parar, no podía dejar de caer, y sin embargo, sobreviví.
Entonces me pregunto ¿Qué es lo que realmente me da miedo de esta vida? Si todas las cosas malas, buenas, tristes, emocionantes, pasan por mí y sigo existiendo. ¿Cómo no amar este pedazo de melancolía que me tocó vivir? Si es el arte de una existencia que me cuesta sobrellevar, pero que es única, mi gran historia.
Y no me quiero sentir sola, pero sé que a veces lo estoy. Porque nadie sabe que hay realmente acá adentro, y si quiero perderme, o encontrarme, la decisión solo está en mí: nadie va a elegir mi fracaso más que yo.
Todo puede sonar como un drama, pero me reí tanto este año con la gente que amo, también lloré demasiado por ellos, sentí como mi mejor amigo se me desvanecía entre los dedos, hasta que lo dejé ir. Entendí, que nos lastimaba a los dos, que somos diferentes, y que sólo quiero que él sea feliz. Nunca, nunca voy a dejar de quererlo, porque es mi hermano, es mi compañero de muchas cosas en la vida, pero hoy elijo dejarlo ser feliz: con sus costumbres, con sus gustos, con su gente, lo dejo deslumbrar como él desea. Porque sé que va a ser más feliz así, y creo que es con él que no puedo ser egoísta, porque aunque esto me duela más que muchisimas cosas en la vida, sólo quiero verlo vivir libremente, sin sentir que tiene que hacer o dejar de hacer las cosas por mí. Nunca va a encontrar a alguien que haya sido más fiel con él que yo, pero hoy, doy por terminada una etapa de nuestra amistad. Porque quizás este año, me demostró que no servía lastimarse así con un amigo que amás tanto como yo lo amo a él. Y no me arrepiento de nada, sólo de tantas peleas en vano.
Otra cosa que el año me trajo fue una amiga fiel, este año me di cuenta de lo protegida que estoy por alguien que siempre lo hizo todo por mí, ella es oro puro, hubiese dado mi vida por valer tanto como ella. Y soy una afortunada, como nadie lo es, porque sé que cuento con la compañía de una persona única, inteligente, valiente y la mejor persona que traté en mi vida. Tal vez a veces me convierta en una envidiosa, porque me encantaría ser mas como ella, pero supongo que la esencia es la esencia, y que no quiero cambiar quién soy. Porque siento que puedo ser mucho más.
Sufrimiento. Creo que sufrí de más, y a veces nisiquiera lo supe canalizar. Pero sé que tengo un amigo que toca la guitarra y le gusta el mate que siempre estuvo para mí, que me llevaba a una plaza y me recordaba lo hermoso que es sentir. Me escuchaba, y me traía tanta paz, él era la razón por la cual yo sabía que podía continuar, porque nunca me juzgaba, sólo me escuchaba y me dedicaba alguna que otra canción para hacerme sonreír. Nadie me dio tanta paz en años.
Aprendí lo excitante que es la idea de bailar cuando no te importa quién te está mirando, bailar por felicidad, por emoción, para olvidarse de todo. Y cuando estás con tus amigas la cosa es aún un poco mejor.
Porque gracias a ellas, hoy soy un poco de lo que soy, gracias a mi compañera de banco, a mi amiga de cabellos dorados que está super loca, a la fanática de Vélez y a la pulposa morocha. Ellas me hicieron tan feliz, tantas salidas, tantas locuras, tantas charlas, que si las escribiese acá perderían su magia.
A mi negro, que sabe todo de mí, hasta las cosas más raras de mí, conoce todo mi lado oscuro, y sin embargo lo ama, y lo entiende. Él es un pedazo de mí, comparte mis cosas mas secretas, como yo comparto las de él.
Y al enano de ojos claro que amo, que tiene una personalidad única, que nunca me pudo ganar en el GuitarHero, que ama a Chaplin como yo, que me contó cosas de su vida como yo a él, que me hace reir, que me entiende y me dice la verdad, que se pone en pedo y le chupa todo un huevo. Que se preocupa por mí, lo amo.
A ese preceptor que me hace reír, y que cuando estoy mal me escucha, que me entiende, y que esta conmigo siempre que lo necesito. Que me entiende cuando nadie lo hace.
A mi amigo de hace ya 3 años, que es tan serio y tiene esa cara de orto todo el día, pero me hace más feliz que nadie, uno de mis mejores amigos. Gracias a él.

Por un 2013 todavía más lleno de momentos

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