Bueno nada, un fin de semana largo en la quinta... que plácido y divertido! Claro, lo triste de todo esto es que mi mejor distracción puede basarse en charlar con un cartón de cindor de 1 litro o leer por quinta vez mi libro favorito. Eso sí que es vida! Sin mencionar que anoche no pude pegar un ojo porque al parecer, una manada de mosquitos atacó mi habitación y por ende, atacó mi cuerpo en su totalidad. Tuve una noche llena de zumbidos en las orejas, picaduras tediosas y puteadas con mi hermana que se encontraba en la otra cama. Y vos después mamá, me preguntás por qué no quiero venir.
En uno de mis pensamientos pasajeros, se me paso por la mente el hecho de por qué todas las pibas de mi edad están en la nube de pedo de los quince y yo estoy pensando en lo mucho que me va a doler la intramuscular cuando cumpla 16. Por ende, no quiero cumplir 15, no quiero cumplir 16, no quiero cumplir años. No quiero que mi mamá me empiece a romper las pelotas con la típica pregunta de si no me quiero ir de viaje siete aburridos días por todo el mundo, y tampoco quiero que me pregunten de qué color va a ser el puto vestido, ni en dónde quiero que sea, ni nada. No sé que quiero, nunca lo sé. Ya me acostumbré a perder oportunidades, y arrepentirme después. Ya me cansé que de que me digan que vivo en las nubes (que es donde vivo desde que tengo razón) Ya me cansé. Ya me cansé de que a gente diga que se cansó, porque todos nos cansamos, todos estamos aburridos y a todos siempre nos va a joder algo. Ya me cansé de que me digan que haga mi quince en la quinta, cuando sabén que la respuesta va a ser siempre que NO. Tengo pesadillas con ese lugar, y la gente espera que pase "la noche más especial de mi vida ahí"? Ah sí, con Alberto mi amigo mosquito y las lindas vaquitas de San Antoño que me esperan para bailar el bals. Bah, la noche más especial de mi vida... digamos que es la noche más especial de la vida de una adolescente. Sí, soy adolescente. Y entonces ¿Por qué no estoy emocionada? Ah claro, porque nadie me ve con el maquillaje, nadie me ve con el vestido, nadie me ve como una princesa.
Y no empiecen con el típico pensamiento de: "pobre chica, nadie la entiende." Porque quiero que sepan, que yo sí me entiendo, aunque no sepa lo que quiero porque justamente, sé lo que no quiero.
"No hay nada de malo en ser un perdedor. Solamente depende en que tan bueno eres en serlo."
deja de torturarte lucia , sos hermosa :)
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