Admiro realmente a la lluvia, puedo predecir que en las noches de muchas tormentas, esta logra descargarse con toda la euforia y fuerza que necesita. La lluvia descarga en quince minutos todas las penas que nosotros descargamos en años y años.. la lluvia saca lo que tiene adentro y baña al mundo en sus tristezas.. ¿Y nosotros? ¿Cómo hacemos para sobrevivir sin descargarnos como la lluvia? Yo, personalmente, sería un tornado. Arrasaría con todo lo que está en mi camino que me hace sufrir, así podría sentir la fortaleza que no poseo y podría imponerme a situaciones que no entiendo. Como tornado, nadie me importaría, nada me haría sufrir, mi único propósito sería la destrucción, tal cual como fue èl para mí. Fue mi destrucción, y como dicen, lo malo de un corazón roto es no recordar como se sentía antes; tal vez no pueda recordar lo bien que me hacía que no me haga bien, o tal vez no quiera recordarlo para simplemente no caer en una nostalgia mucho más exagerada de lo normal. De todos modos, la lluvia es única en el mundo y no existe nada que lo iguale, yo en efecto, soy sólo y nada más que un fantasma que se pierde entre las tristes penas de la lluvia, entre sus grandes y definidas gotas... y NO SERÉ NADA MAS. ~
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