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"Soy todo. Depende el día"

1, 2, 3

Qué loco no. Las cosas que uno hace a causa del aburrimiento: nada. Supongo que en otras épocas, en mis épocas más lúcidas y carísmaticas hubiese ocupado o perdido (como quieran interpretarlo) mi tiempo pensando en por qué carajo el cielo es azul o  la razón por la que las hojas son verdes, por qué mi mamá me puso Lucía y no Gabriela, Antonella o incluso Antoña. En otras épocas hubiese buscado el detalle en un plano vacío. Pero, como uno dice, los acontecimientos nos marcan y afectan en nuestro comportamiento, al menos, por un tiempo. Supongo que no es mi año, y es que estoy considerando el hecho de que sólo los años pares son de mi agrado, y los que restan no son más que un contínuo fastidio que debo soportar por 365 días, lo cual no es tanto porque si nos ponemos a pensar son sólo y nada mas que 52 semanas con siete días totalmente terminables por cada una. Aunque eso no importa, porque no es de mi incumbencia y tampoco creo que sea de las suya. Bueno, de la "suya", no creo que nadie pueda leer esta nota porque es un intento desesperado de desahogo de una pelotuda que se mantiene inerte mirando "El diario de la princesa 2". Si en este momento me preguntarán que me gustaría estar haciendo, o en dónde me gustaría estar (aunque sé que nadie lo haría porque ¿a quién carajo le puede importar que yo me cague de aburrimiento? ellos también deben tener que lidiar con sus problemas propios diarios, como madres pesadas, hermanitos gritones, novios abándonicos o estereótipos no cumplidos) Pero, quisiera estar volando en el techo de mi habitación, comiendo torta fritas y escuchando algún buen tema de Callejeros, Green Day o lo que sea que sea adecuado para escuchar cuando uno flota plácidamente por el techo de su habitacion.Conrespecto a lo de los distintitos tipos de problemas a los que yo llamo "diarios", no es que intente interrumpir ninguno de esos, pero por mi cuenta, estoy intentando interrumpir uno propio, porque si no voy a terminar gritando y corriendo como un toro tras una tela roja sólo y nada mas porque estoy siendo acosada por mis propios pensamientos, empezando por el falto de inteligencia de mi ex novio, o por el cargo de conciencia por haber sido egoísta con alguien que quizás, si me quería de verdad. Aunque lo triste es que realmente no me importa, no importa porque sé que no les importa. Porque ya perdí demasiado tiempo de mi vida intentando importarle a gente que no me llega ni a los talones (porque mide como 1.79, claramente, ya se paso mis talones hace tiempo) En ese caso, quizás la que no le llega ni a los talones soy yo, lo que me da para pensar por qué es que lo nuestro no puede funcionar, aunque eso carezca de sentido. Se supone que el amor no se basa en la altura, ni la edad, ni la raza, ni la situación social. Pero que se yo, estaba bueno eso de refugiarse en una escusa tan burda como la misma altura o forma física de alguien.

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