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"Soy todo. Depende el día"

Malos tratos

No es que me gustaras porque tenías una carita de un galán y el cuerpo de un príncipe,
me gustabas porque cuando me tocabas me descocías y me sacabas de esta amarga tempestad,
Si nunca quise ser tu mujer ni que me quieras por la mañana o por la tarde de un día de semana,
más bien quería que me extrañes cuando te ibas a dormir y necesitaras a quien te calme.
Me gustas o me gustabas como sos, me gustaba la forma de tus labios que a veces forman un corazón,
qué idiota te hace la pasión.
Me gustaste como eras, por los pantalones cortados, por la sonrisa diabólica
me gustaste entre las piernas como a muchas les gustaría ser princesa
y que te rías como un tonto,
y que lo goces como un tonto.
Me gustó tu esencia, y que me envuelvas en tus brazos, ya que contra la pared, tu cuerpo es mi palacio
Me gustaron tus dientes, mordiéndome la piel, indagando allí donde no existe el amor ni la pureza y se esconde lo más profundo del placer. Me gustan las palmas de tus manos que muchas veces juegan a no saber. Me gustaba que te rieras cuando te preguntaba si me querías, porque quizás no era amor lo que pedía. Más bien me reía, porque por mis adentros sabía que el amor no esconde toda esta porquería.
Y la paleta de colores del horror, hoy tiene otra matiz. 
Me dibujo en la espalda la insignia clara de toda esa belleza de señorita que perdí.
Las cenizas me caen sobre la piel, me fumás entera y no me lo pienso perder.
Juntos fuimos hasta lo infinito y lo enfermizo, y hablo en pasado porque todo lo explosivo hoy no es más que un recuerdo fugitivo. 
Estamos mejor, te prometí no verlo más.
No lo veo, no lo siento y no lo miro. No lo extraño, no lo puedo, no lo derrito.
¡Que tachuela tan morbosa de mi pie se desclavo! ¡Tantos puros, tantos zánganos, tanto tonto que no supo amar! Has de maltratarme por mentir, y si te miento en la cama es como que te mienta por dos.
Tan vacía estaría mi alma si no te tuviera entre mis sábanas.
Estoy siendo vulgar y no es por grosera, se trata de simple veracidad. 
Dame todo lo que puedas, te atribuiré mucho más. Estoy hecha para deshacer aunque desde hace un tiempo me esfuerzo por recomponer.
Y yo ¿Por qué te gustaba? Si no era por aquellas tardes llenas de miradas, mierda y sarasas, ¿qué te gustaba, si no eran estas cautivantes mentiras despilfarradas? ¿Era el pelo rubio suelto y mi torso delgado? ¿O mi escondite no tan secreto donde se guardaban las cosas buenas y tiernas que nunca dije?
Y si tal vez todo es un sueño...y yo no estoy en el limbo, y ya no me duelen mis dichos, ni cansan los tuyos, y nos mata el ocaso, y se muere tu amor, y me gana la pasión, y terminamos acostados en una cama hablando de Iorio, Viejas Locas o mi abuelo y yo, entonces nos encontremos una vez más sonriendo y pensando que la puta felicidad está en la yema de un dedo que te toca el hombro un viernes a la madrugada que nunca más viviste.

¡Felicidad de muchos, miedo de tantos!


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