Ya conozco todas mis miserias,
caminé un poco por esta tierra,
algunos días estoy atada a esas consecuencias,
con una calle vacía
y tipos que caminan sin mirar arriba,
que no todo se sabe, ni todo está perdido,
que a veces sólo esta uno solo
caminando por encima del río.
Y que nada es para siempre,
porque todo se transforma,
y que hagamos el amor y no la guerra,
en la cama o en la mesa,
sin amor o con pasión,
trayendo todo lo que trae la costumbre
cuando nuestras pasiones se van tornando
color marrón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario