.

.
.
"Soy todo. Depende el día"

Carece de sentido

En la mesa se esconderán todas aquellas cosas que nunca vamos a decir. Si yo supiera decir todo lo que siento cada vez que creo que me muero, podría regalarte mil palabras hechas con flores y mil noches dotadas de malas costumbres. Entre tanto asfalto, entre tanta gente, con tanta noche encima y de repente yo ya no quiero ni mirar. No estoy tan confundida, si vivo robándote miradas perdidas, cigarros doblados, palabras que me miman. Tal vez no sea vergüenza pero un poco es melancolía, de abrazos muertos que siempre mataron los momentos. 
En estas ocasiones, en las cuales me pongo así, no hay humo que me inhiba ni razón que me motive, en el aire se generan aromas, sensaciones que me permiten cerrar los ojos y dejar de pensar. Y me pongo a pensar que apoyada en alguna rodilla te llore una canción de amor, pero vos no estabas conmigo, ya te habías ido a otro lugar, ya no sabés quien soy, ni siquiera sabés a dónde voy.
Nos carcomemos tanto que hasta lo inevitable sería posible si dejara un poco de lado esa armonía que a veces me desespera, y que por desesperar me motiva. De tantas cosas me acordé mirando esas ojeras que me pedían que pare cuando yo sólo te quería un poco más.
Siempre quise un poco más.
Siempre te quise un poco más.


No hay comentarios:

Publicar un comentario