Mientras uno se muere,
nace un amante,
De vez en cuando somos
ese pedacito de porquería
que se transforma en arte.
Entonces me olvido de la ira,
y mi alma se vuelve de otro color
y no necesito más salida,
porque todas mis salidas conducen a vos.
Sin timidez aunque con miedo,
toco tu piel caliente,
me envuelvo y me vuelvo inerte
y te sueño teniéndote en frente
y te odio más que a mi mente
que te recuerda sin siquiera verte.
Pero sos el mediodía, la noche y la mañana
en ese orden porque ando un poco atolondrada.
Y te recuerdo que no estoy,
que me fui,
que vos tampoco supiste esperar
y cediste ante olvidar,
.
.
"Soy todo. Depende el día"
Frío
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario