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"Soy todo. Depende el día"

Libéreme

De chiquita no tenía nada,
la que caminaba y pensaba,
y que en las noches de engaños,
se ponía el traje de espanto.
Blasfemando en nombre del amor,
su cigarro se apagó en una canción,
no tenía ni quería,
mas su cuerpo era un motor,
iba triste o iba en vida,
buscando en la lluvia un nuevo color.
No necesitaba tantos nombres
ni etiquetas que falsificar,
lo quería como era,
y como era de seguro la iba a desarmar.
Sin horarios ni sosiegos,
todo se fue y ella quedó,
la casa está mas vacía,
hasta el gato descubrió que todo desvaneció.
Inlcuído en sus delirios,
la monotonía se puede olvidar,
y si vive en esta vida,
es porque sabe que nadie la haría cansar.
Las palabras de miedo ya se van a callar,
el mundo se gira muy lento
pero de golpe podría estallar.
Enriquece a quien lo ama,
y le llora a quien lo espanta.
No viviremos esta vida,
si no estamos dispuestos a ganar.
Pero si la cama se pone vacía
y el gato se vuelve a espantar,
y las risas se vuelven sombrías,
y ella te vuelve a extrañar,
no la esperes ni sonrías,
no es etérea ni real,
está sola y no perdida,
sólo busca libertad.
Anda como andan los locos,
más malos y sueltos que vivos,
si vuelven a su cuartito,
la soledad los puede matar.
¿Quién sabe quien será quién?
Si todos no somos de piel.
La risa y la caricia,
de la madre naturaleza que hoy te mira.
De allá y acá, nada quedará
Más triste se ve el tren,
si se lo mira buscando el fin del andén.


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